¿La terapia online funciona igual que la presencial?
Es probablemente la pregunta que más me hacen antes de la primera consulta: "¿de verdad funciona igual por videollamada?". Es una duda razonable — toda la vida hemos entendido la terapia como algo que pasa en una consulta, cara a cara. Pero la evidencia acumulada en los últimos años, especialmente tras el auge de la teleterapia, es clara en un punto concreto.
Lo que dice la evidencia
Múltiples estudios comparando terapia cognitivo-conductual online y presencial muestran resultados equivalentes en la mayoría de los procesos: ansiedad, estrés, gestión emocional y buena parte de los procesos de crecimiento personal. La relación terapéutica —el factor que más peso tiene en el éxito de un proceso— se construye igual de bien a través de una pantalla que en una sala, siempre que ambas partes se comprometan con el proceso.
Dónde sí hay diferencias
Esto no significa que la modalidad sea irrelevante. Algunos procesos muy específicos, con componentes de gravedad clínica alta o que requieren intervención en el propio entorno del paciente, se benefician más de un seguimiento presencial o mixto. Por eso la primera consulta sirve, entre otras cosas, para valorar juntas si el formato online es el adecuado para tu caso concreto.
Las ventajas prácticas, que también cuentan
Más allá de la eficacia clínica, la terapia online elimina desplazamientos, amplía el abanico de profesionales a los que puedes acceder —no solo a quien tengas cerca de casa— y facilita mantener la constancia de las sesiones, que es uno de los factores que más influye en el resultado final del proceso.
Si la duda te ha frenado hasta ahora, la recomendación honesta es probarlo con una primera sesión, sin compromiso, y decidir a partir de ahí con información real y no solo con la intuición.
¿Te reconoces en algo de esto y quieres hablarlo? Escríbeme y lo vemos juntas, sin compromiso.
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